Altanera, preciosa y orgullosa.

Esta semana, me enteré ayer, es la semana mundial de la lactancia materna. Un tema del cual no hablo mucho, pero, forma parte de mi día a día desde hace 3 años. Dos crías y contando.

Los primeros meses fueron muy difíciles. El dolor, la duda, la falta de información y las pocas horas de sueño jugaban Jenga con mi cordura.

Mi madre dio pecho solo por tres meses, mi tía nunca lo hizo, mis primas tampoco. Me sentí sola en un callejón oscuro y no tenia idea si lo estaba haciendo bien o si algún día lo lograría.

Pero persistí, a pesar de que muchas veces pensé dejar todo y tomar un biberón de formula como todos me decían. Seguí insistiendo y seguí leyendo, buscando ayuda en foros, en paginas webs y grupos de Facebook. En ese entonces los grupos eran escasos y sin mucha actividad.

Pasaron dos meses hasta que por fin logre dar pecho a demanda, en envase natural y sin dolor.

Dos meses de lágrimas, sudor y sangre, literal. Mis pezones sangraban y yo lloraba, frustrada.

Dos meses en donde me levantaba un ahora antes que bebé para extraerme leche y me dormía dos horas después para volver a despertar en 30 minutos o menos.

Después de esos dos meses dije, puedo llegar a 6, luego al año y termine dando pecho hasta los dos años 6 meses, en los que Max por voluntad propia decidió decirle adiós a la teta.

Todavía se me hace un nudo en la garganta al escribirlo. Pero el solito sin presión la dejo y a mi con la nostalgia atorada en el pecho.

Para entonces yo contaba con 5 meses de embarazo y cuando Bruno llegó, los caminos ya estaban mas iluminados, recorridos y Max sorprendido extrañó de nuevo, se le vinieron los recuerdos, se burlaba nervioso de su hermano  y ahora no hace nada mas que acariciar mis brazos y oler mi piel.

Por que amamantar no solo nutre el cuerpo, si no el alma, crea una conexión dérmica, increíble, visceral y primitiva.

Y si, me hace sentir poderosa, me hace sentir vital. 

Y cuando amamanto en publico me siento como la Bikina: Altanera, preciosa y orgullosa.

 Altanera, preciosa y orgullosa. Autorretrato, digital.

Altanera, preciosa y orgullosa. Autorretrato, digital.

Rompiendo estigmas, esquivando miradas, nutriendo la vida y cierta del poder de mi cuerpo. 

Hoy, hoy no estoy sola. Mi prima Angie y mi sobrina Sofia llevan 14 meses y contando. El lunes con el doctor una mamá me hizo segunda y las dos nos sentimos más seguras alimentando bebés en público y en facebook puedes encontrar el grupo "Promovamos La lactancia Materna y su Aceptación" con 38 miembros activos dispuestos a apoyarnos. 

Finalmente. Mamá, tribu. Vamos a darle una oportunidad a la lactancia, es natural y económica. Y si no, no hay problema, el mundo no se vendrá abajo y tu calidad de madre tampoco. Toda mamá que busca hacer lo mejor para sus hijos es una mama ejemplar.

Hasta aquí el blog de hoy, muchas gracias por leer hasta aquí, cualquier duda sobre la lactancia materna te recomiendo visitar el blog de Alba lactancia  y si necesitas una mano que te eche porras no dudes en escribirme a sandra.n.canales@gmail.com

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Bonita semana para todos.